De acuerdo a estudios recientes, los especialistas se han dado a la tarea de informar los riesgos a la salud que implican al utilizar el aceite de maíz para cocinar nuestros alimentos, el cual es considerado como uno de los de mayor uso alrededor del mundo. Sin embargo, existen una gran cantidad de opciones alternativas de aceites para la preparación de nuestras comidas y lo mejor de todo… De una forma saludable:

 

Aceite de oliva

aceite de olivaDurante los últimos años, el aceite de oliva ha cobrado una gran popularidad en la cocina de gran parte de la población a nivel mundial. Es recomendado adquirirlo en su versión virgen y extra virgen ya que durante su elaboración, intervienen condiciones adecuadas de índole térmica para que éste no se vea afectado.

Para un consumo óptimo del mismo, debemos ingestarlo en cantidades moderadas y tratar en lo posible de no someterlo a altas temperaturas. Entre sus beneficios destaca la eliminación del colesterol de baja densidad (colesterol malo) del organismo y a su vez, incrementa la cantidad de colesterol de alta densidad (colesterol bueno). Así mismo, el aceite de oliva goza de altos índices de vitamina E, la cual actúa como antioxidante natural que ayuda a mantener en buena condición a nuestro sistema inmune y mejora la producción de glóbulos rojos.

Por su agradable sabor, el aceite de oliva es el perfecto acompañante para nuestras ensaladas y un ingrediente fantástico para la elaboración de aderezos caseros.

 

Aceite de aguacate

Extraído de la pulpa del aguacate, este aceite goza de un nivel nutritivo semejante al de oliva ya que es poseedor de grandes cantidades de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsdaturados. Este aceite es rico en distintos antioxidantes tales como la vitamina E, vitamina C y el beta-caroteno; los cuales ayudan a combatir los radicales libres en el organismo que desarrollan enfermedades como la artritis y el cáncer, así como su ayuda para disminuir la presión arterial alta.

Una de las diferencias entre el aceite de aguacate y el de oliva, es que el proveniente de aguacate resiste las altas temperaturas sin que este sufra cambios en sus propiedades; lo que lo convierte en una excelente opción para cocinar.

 

aceite de aguacate

 

Aceite de coco

Sin duda, este tipo de aceite de ha convertido en una de las tendencias actuales de los amantes de la comida saludable y más allá de esto, es una opción de grasa extraordinariamente nutritiva y fácil de incorporar a cualquier receta.

El aceite de coco contiene grandes propiedades bactericidas, antiparasitarias, inmunoestimulantes y antioxidantes que ayudan considerablemente a la salud del corazón y del sistema inmunológico. No obstante de ello, también es una fuente natural de energía  y ayuda a mantener una piel saludable.

Siendo uno de los pocos aceites de origen vegetal rico en grasas saturadas (casi un 90% de su composición es basada en ácidos grasos saturados) y al igual que el aceite de aguacate, puede ser expuesto a altas temperaturas sin que este pierda sus propiedades.

 aceite de coco

 

 

Ghee

mantequilla gheeProveniente de la India, esta mantequilla purificada, la cual es conocida también como “oro líquido” es sumamente famosa en aquel país de Oriente debido a sus múltiples cualidades terapéuticas; entre las cuales destacan su ayuda contra los trastornos digestivos tales como las úlceras y la gastritis, combate el estreñimiento y ayuda a la eliminación del exceso de bilis.

Debido a su composición, el ghee se mantiene líquido en zonas de clima cálido y se solidifica ante las bajas temperaturas. Su conversación es mayor al de cualquier mantequilla y ante un proceso de refrigeración, este producto se puede almacenar por tiempo indefinido sin que este pierda sus propiedades para el organismo.

 

 

 

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