¡Ha nacido una estrella!

La 91 entrega de los premios de la Academia hizo realidad uno de los sueños más anhelados por la cantante estadounidense Lady Gaga, quien fue convocada al escenario del legendario Dolby Theatre para recibir la preciada estatuilla del Oscar a Mejor Canción Original; una de las dos categorías a las que esta aspiraba.

Previamente a recibir el Oscar, Gaga quien arribó a la ceremonia ataviada en un sobrio vestido negro de Alexander McQueen – diseñador fetiche de la cantante – y portando el impresionante diamante Hope de Tiffany’s valuado en 30 millones de dólares, subió al escenario junto al actor y director Bradley Cooper para deleitar al público con una emotiva y vibrante interpretación al piano de “Shallow”.

View this post on Instagram

#Oscars 🌟

A post shared by Lady Gaga (@ladygaga) on


Dicha canción, que se convirtió en el tema más premiado de la temporada (Golden Globe, BAFTA y dos Grammy) finalmente se impuso en la ceremonia de la Academia. Visiblemente emocionada y ya con la estatuilla en mano, la intérprete ofreció un inspirador discurso; quizás el más memorable de la noche:


“No se trata de ganar sino de no darse por vencido. Si tienes un sueño, lucha por él. Hay que tener disciplina. No importa cuantas veces te rechacen, caigas o acabes destrozado; lo que importa es cuántas veces te levantas, eres valiente y sigues”.

Shallow” fue escrita por la propia Lady Gaga junto a Mark Ronson, Andrew Wyatt y Anthony Rossomando.

Deja un comentario