Madonna Louise Verónica Ciccone -1958, Michigan- pronto se convirtió en la rubia indomable que ahora conocemos. A pesar de que algunos calificaban su vestimenta de escandalosa, aquellas medias de rejilla y joyas que mostraban la cruz cristiana se popularizaron entre los numerosos jóvenes que veían en las excentricidades de la cantante un icono rebelde y rompedor a seguir.

Bajo el nombre de “Madonna” se publicó hace treinta años el disco que dio a conocer a una cantante que se convertiría en icono de la música pop; nadie vaticinó que la artista se acabaría consagrando como la “Reina del Pop y cuyas excentricidades y tortuosa vida sentimental acapararían numerosas portadas de revista.

ATREVIDA DESDE JOVEN

Una mujer atrevida que con solo 16 años se independizó de sus padres para trasladarse a Nueva York e incorporarse a la compañí­a de danza moderna del coreógrafo Pear Lang. Parí­s fue la siguiente parada de la cantante, donde pudo formar parte del coro del por aquel entonces famoso cantante Patrick Hernández.A su vuelta de Francia, aquella chica rubia de atrevida vestimenta comenzó a ser conocida en la noche neoyorquina. “The breakfast club” o “The millionere” fueron algunos de los primeros grupos de la cantante, cuya música sonaba en clubes como Danceteria o Kansas Kansas.Su primer álbum, “Madonna”, llegó a la venta el 27 de julio de 1983 de la mano de la discográfica Sire Records. En los ocho temas que conforman el disco contó con la colaboración de Reggie Lucas, además de la de su novio de entonces John “Jellybean” Bení­tez destacan “Lucky Star”, “Holiday” y “Borderline”.

FAMA A GOLPE DE EXCENTRICIDAD

Aquella chica de metro sesenta y cuatro que vestía medias de red y llevaba joyas con la cruz cristiana estaba a punto de convertirse en mito, en el modelo para millones de jóvenes que convertirían la vestimenta de la cantante en moda de los años ochenta.Aquel ascenso a la fama llegó con su segundo LP “Like a Virgin”, del que vendió 12 millones de copias, y en el concierto en la Radio City Music Hall de Nueva York, que formaba parte de la gira de promoción del disco, se despacharon 17.672 entradas en sólo 34 minutos.Comenzaba el éxito para Madonna y con él llegarán las continuas polémicas, algunas de su vida privada, como la publicación de unas fotografía en revistas como “Playboy” o “Penthouse” o su sonado matrimonio con el actor y director Sean Penn.El primero de aquellos escándalos sobre el escenario llegó en los MTV Video Music Awards de 1984, cuando Madonna hizo su aparición con un vestido de novia con liguero y un cinturón en el que se podía leer “BoyToy” -“Juguete de chico”- .Para algunos Madonna era solo provocación, para otros su música escondía una crítica social, el caso es que los comentarios negativos parecían asentarle bien a una reina del pop que continuó protestando contra aquella sociedad puritana estadounidense de los años ochenta. Y así lo hizo cuando en 1986 publicó su tercer álbum “True Blue”, con el tema “Papa Dont Preach” en el que cuenta la historia de una chica joven que le pide a su padre que no la sermonee por haberse quedado embarazada.

De este album también popularizó temas como “Open your heart” o “Live to tell”; éxitos que la cantante no quería que se limitasen a la música y trató de trasladarlos también a la gran pantalla.Una incursión en el cine con “Desperately seeking Susan” y “Whos that girl” que, sin embargo, no contó con el beneplácito de los crí­ticos. Continuará…

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