Durante esta temporada del año, el consumo de alimentos provenientes del mar se incrementa hasta en un 200 por ciento debido a la arraigada tradición de la cuaresma que prevalece en gran parte de la población de nuestra entidad. No obstante de que debemos saber elegir la mejor opción que no afecte nuestro bolsillo (por la alza de precios de estos productos en comparación al resto del año), también es de vital importancia saber cómo cocinar de manera adecuada estos comestibles para disfrutar de su exquisito sabor y adquirir su alto valor nutricional sin infortunios.

Una vez adquiridos, los pescados y mariscos frescos deben ser consumidos en un lapso no mayor a dos días ya que estos tienen un nivel perecedero sumamente alto. En caso de que su consumo no esté previsto dentro del rango de tiempo recomendado; estos deben ser almacenados en el congelador en forma inmediata (no por un periodo mayor a 6 meses) siempre envueltos en plástico o papel aluminio para evitar que las altas temperaturas “los quemen”.

 

 

Para evitar la contaminación de estos alimentos, los expertos sugieren que previo a su manipulación se deben lavar las manos con agua caliente y jabón así como después de su preparación y con ello, evitar que las bacterias de estos lleguen a la mesa. Adicionalmente, las tablas para picar, cuchillos, utensilios y platos que vayan y hayan tenido contacto con estos deberán ser lavados a detalle y desinfectados adecuadamente.

Nunca de debe consumir ninguno de estos alimentos en estado crudo. Cada especie tiene diferentes tiempos de cocción, a continuación, las características que estos deben presentar para su consumo:

  • Pescados: Su carne deberá apreciarse opaca y esta debe separarse fácilmente con un tenedor.
  • Camarones y langostas: Su textura es suave y su color se vuelve aperlado.
  • Almejas, mejillones y ostras: Las conchas se abren durante la cocción. Se deben eliminar aquellas que no se hayan abierto en forma natural ante este proceso.

 

En caso de que los pescados y mariscos sean comprados ya congelados, su descongelación debe ser en forma natural y su preparación tendrá que ser inmediata. Otras de las recomendaciones para su consumo es la utilización de limón y hierbas como el eneldo, cilantro, albahaca, orégano, tomillo, romero, entre otros para reducir los niveles de sodio. Para proteger sus grasas saludables contra la oxidación el pescado debe ser marinado en aceite de olivo o vino tinto. Evitar el desarrollo de compuestos potencialmente cancerígenos por cocción a altas temperaturas; optando por su preparación al vapor o a fuego lento.

En nuestro país, la mojarra se alza como el pescado más consumido con un 30%, seguido por el atún con un 21%, huachinango (20%), blanco del nilo (6%), lisa y mero (3%), robalo (3%) y la sardina con el 1% de la población de acuerdo a una encuesta realizada por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

En cuanto a mariscos se refiere, los mexicanos decantamos por los camarones como primera opción (75%) y la de mayor demanda, posteriormente las almejas (1%), ostiones (1%) y otros en un 4%.

 

 

Saber Más:

  • Un pescado fresco debe reunir los siguientes tres puntos: Ojos claros y no hundidos, escamas firmes y agallas en un color rojo intenso.
  • Un pescado re-congelado presenta escarcha o cristales de hielo. Evitar el consumo de estos.
  • El pescado contiene gran cantidad de omegas y un menor nivel de grasas en comparación a las carnes rojas. Su consumo es ideal para un régimen alimenticio y evitar problemas de sobrepeso.

 

 

2 Respuestas

  1. jorge

    ME DA GUSTO VER QUE ESTAN RETOMANDO Y ACTUALIZANDO LAS SECCIONES DE RECETAS NO ASI DECORACION ETC SE ESTA CONVIRTIENDO TAN SOLO EN UNA REVISTA MUSICAL

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