Miami y el mundo entero disfrutó de la fiesta latina que ofreció el halftime show del Super Bowl donde las anfitrionas de la noche fueron la Diva del Bronx, Jennifer López y la hija pródiga de Barranquilla, Shakira. La primera en arribar al escenario fue la colombiana, quien ataviada en un sensual traje rojo y botas a juego (diseño del diseñador Peter Dundas) expresó “Hola, Miami” para arrancar su setlist con “She Wolf“.

Del pop al rock, la esposa de Gerard Piqué tomó una guitarra eléctrica ornamentada con cristales en color negro para entonar “Empire” ante la ovación del público que se encontraba al pie del estrado. Fiel a sus raíces latinas, Shakira aprovechó la ocasión para tomar el micrófono y cantar la estrofa inicial de “Ojos Así”, tema que hiciera famoso en 1998 y que se ha convertido en uno de los más representativos de su catálogo musical.

Para no bajar el ritmo, la colombiana mantuvo la energía musical de su espectáculo con “Wheneaver, Wherever” acompañada de un sustancioso grupo de bailarines que llevaban un vestuario que hacía juego con el que portaba la artista. Tal y como se había anunciado, el primer artista invitado de la noche fue el astro del trap Bad Bunny, luciendo un diseño futurista en tono plateado para interpretar con la artista “I Like It“; canción que el boricua hiciera un hit internacional el pasado 2019 junto a la estrella femenina del rap, Cardi B.

Sin embargo, la participación de este se prolongó para juntos reversionar al son de la salsa “Chantaje”, tema extraído de El Dorado; última placa de estudio de la oriunda de Barranquilla. Para cerrar su bloque musical, Shakira levantó los ánimos del respetable con “Hips Don’t Lie“; melodía con la que logró consolidarse a nivel internacional en 2005.

Las cámaras giraron al otro extremo del escenario donde se aposentaba Jennifer Lopez, quien se despejó de una vaporosa falda rosa para quedar en un sexy traje de cuero firmado por Atelier Versace y evocar sus orígenes musicales al ritmo de “Jenny from the Block“. Acompañada de un séquito de bailarines, la también actriz hizo gala de su poderío escénico con “Get Right“, una de las piezas más célebres de su repertorio.

Sensual y provocativa, JLo volvió a quitar parte de su vestuario para quedar únicamente en un body color plateado con el que deleitó a los caballeros con una demostración de pole dance; disciplina que aprendió para desarrollar su papel protagónico en Estafadoras de Wall Street; su último proyecto cinematográfico.

Con el público en éxtasis, Lopez dio la bienvenida al ídolo colombiano J Balvin, quien encendió la noche con “Mi Gente” al tiempo en que la neoyorkina se posicionaba entre feroces pasos de baile al centro del escenario para seguir con “On The Floor” . El momento más emotivo de la noche fue protagonizado por Emme Muñiz, hija de la cantante que apareció en escena para interpretar junto a un coro infantil “Let’s Get Loud“; uno de los primeros hits de su progenitora. Mientras la pequeña tenía su participación – teniendo a Shakira al frente de la batería -, Lopez volvió al escenario portando un abrigo del cual se despojó al grito de “¡Latinos!” para mostrar a través de dicha prenda las banderas estadounidense y puertorriqueña, respectivamente.

Para cerrar con broche de oro, Shakira y Jennifer Lopez se unieron en el escenario montado en el Hard Rock Stadium de Miami para bailar enérgicamente al son de “Waka Waka” y despedirse ante la fuerte ovación de los asistentes que vitorearon el abrazo con el que ambas féminas marcaron el desenlace de su espectáculo.

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