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El municipio de San Blas, situado en el norte del corredor, a cuatro horas de Puerto Vallarta, cuenta con interesantes vestigios arqueológicos y con naturaleza por doquier.

Una opción es hacer el recorrido por los manglares de La Tovara o visitar la Isla Isabel, avistar aves en Singayta o practicar surf en Bahía Matanchén. Muy cerca de Rincón de Guayabitas, un paraíso de aguas cristalinas, se ubica el imponente santuario prehispánico de Altavista, en el municipio de Compostela, y Los Toriles, en Ixtlán del Río, así como la playa de Chacala.

Otro lugar que no puede dejar de visitar si se decide por la zona es la isla de Mexcaltitán, al noroeste de Santiago Ixcuintla, con un pasado histórico que afirma que fue el punto de partida de los mexicas, fundadores de Tenochtitlán, en el centro de México.Para los amantes de la flora y fauna, (jaguares, cocodrilos y pantanos), está la falda del volcán La Tovara, donde solo se puede acceder por barca sin motor para preservar el entorno ecológico de la zona.

 

La Riviera Nayarit esconde costumbres muy arraigadas y originales tradiciones. El grupo étnico que allí vive es el de los huicholes, originario de la Sierra Madre. Este se distingue por un vestuario muy colorido y unos sombreros ribeteados con plumas. Ellos son los que hacen la artesanía llamada “shakira”, entre la que destacan, máscaras, bolsos y joyas.

 

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Las figuras representan a sus ancestros o a sus deidades. También conocidos como “wixáricas” -Hijos del Sol-, los huicholes peregrinan a cinco lugares sagrados. Uno de ellos es el Tatei Amara -Piedra Blanca-, que se ubica en el Puerto de San Blas.

/br>La etnia de los indios coras, asentada en el municipio de Nayar, trabaja la cerámica. Los tepehuanos viven en Huajicori y resaltan sus bellas mochilas de lana, sombreros y ollas de barro.
Los mexicaneros conviven en el mismo territorio de las otras etnias y, entre sus actividades, se encuentra la de fabricar canastas, cestos y chiquihuites de otate, piezas de madera, redes de ixtle y morrales de estambre.

A todo esto hay que sumar la extensa y variada oferta gastronómica. Mariscos frescos cocinados con un toque prehispánico, manjares como albóndigas con camarón, el famoso pescado zarandeado, aguachile, chicharrón de pescado, tamales de camarón y un largo y sabroso etcétera.

No se pierda las delicias de los Tacos Marlin, un pequeño local situado frente al aeropuerto de Puerto Vallarta que creció en fama con los comentarios de la gente.

Sin duda alguna será un viaje que le enriquecerá en todos los sentidos.

Son más de 300 kilómetros de costa con playas increíbles. Enclavada en la majestuosa Sierra Madre Occidental, la Riviera Nayarit se ha convertido en uno de los destinos más demandados del Pacífico mexicano.

A lo largo de la costa nayarita se extienden playas para todos los gustos: Algunas con exclusivos complejos hoteleros para quienes buscan lujo; otras poco concurridas para quienes prefieren tranquilidad; y algunas ideales para los amantes de los deportes acuáticos. Todo un turismo a la carta.

riviera3A todos estos atractivos hay que sumarles, además, parques temáticos, jungla y selva, “resorts”, manglares y poblados pintorescos con culturas muy arraigadas.

Además, para el gozo y disfrute familiar, pero sobre todo, para el de de los más pequeños, esta zona de México alberga varios parques temáticos que cuentan con toboganes, espectáculos con delfines y leones marinos y espacios verdes.

En Nuevo Vallarta y Punta Mita, situado a unos 25 kilómetros al norte de su vecina, Puerto Vallarta, encontrará los mejores complejos hoteleros, marinas, centros comerciales, extensos campos de golf y toda la infraestructura necesaria para practicar deporte. Lo tiene todo al lado: la bahía de Banderas o la jungla de Sierra Madre. En esta región es posible nadar con delfines y degustar una gastronomía deliciosamente mexicana, pero también internacional.

Esta localidad es ideal para quienes quieran vivir la noche. El amplio malecón ofrece cientos de bares, restaurantes y discotecas. Punta Mita se dibuja por el Océano Pacífico, con extensas playas y calas. Su público, por ahora, es el de alto nivel alto nivel adquisitivo.

A pocos kilómetros de allí -30 minutos en coche-, se encuentra Sayulita, una coqueta aldea pescadora donde se puede practicar surf. El turista podrá disfrutar de la cultura local en medio de un ambiente sosegado y bohemio. Allí se puede acampar. Pero por lo que es mundialmente conocida es por el torneo de surf que tiene lugar en el mes de marzo. Surfistas de todo el mundo se dan cita allí durante el campeonato. Las olas, en este sentido, son un regalo de los dioses.

Otros lugares tranquilos y con una extraordinaria riqueza natural son Flamingos, repleto de hermosos lagos; Bucerías, un recóndito espacio de calles empedradas y una playa muy larga; La Cruz de Huanacaxtle; Destiladeras, para los amantes del surf, e Islas Marieta, una notable reserva ecológica.

 

 

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