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Cumpliéndose ciento dos años de su natalicio, el legado de la célebre actriz María Félix prevalece en la memoria de la sociedad mexicana y para todo aquel individuo en el mundo que la haya conocido, porque leyendas como las de “La Doña”, quedarán inmortalizadas pese al paso del tiempo.

Nacida en el poblado de Álamos, Sonora un 8 de abril de 1914, María de los Ángeles Félix Güereña, nombre de pila de la estrella, mostró desde temprana edad un carácter indomable; factor que aunado a su incalculable belleza, conquistaron a la industria cinematográfica desde su irrupción en el ámbito en 1943 con su primer largometraje El Peñón de las Ánimas, material fílmico que proyectó la luz de una de las figuras más representativas de la llamada Época de Oro del cine mexicano.

Altiva y de mirada desafiante, María Félix rompió con los estereotipos impuestos a la mujer de aquella época tanto en lo personal como en su vida profesional; personalidad que impregnó en su imborrable paso por el séptimo arte a través de célebres personajes como Doña Diabla, “La Cucaracha” y Doña Bárbara, siendo este último papel de mujer fría y soberbia que le valió el mote de “La Doña”.

Ganadora de cuatro premios Ariel, Félix trabajó a lo largo de su vida con los directores cinematográficos más destacados de la época en México y a nivel internacional, destacando nombres como Luis Buñuel, Emilio “El Indio” Fernández, Julio Bracho, Jean Renoir, por hacer mención a algunos.

 

Maria Felix

 

Fuera del mundo del cine, “La Mexicana” como era conocida María Félix en otros países fue musa e inspiración de artistas como José Clemente Orozco, Diego Rivera así como sus parejas, el ruso-francés pintor Antoine Tzapoff y el músico y compositor veracruzano Agustín Lara, quien glorificó la imagen de la actriz a través de la melodía “María Bonita”, la cual compuso en 1945 cuando ambos contrajeron matrimonio.

Félix, también dejaría huella dentro del mundo de la moda. La extravagancia de su imagen, la cual intercalaba ostentosas y exclusivas joyas con un look que incluía rebozos, piezas de diseñador así como camisas holgadas y pantalones que rozaban con lo masculino; fueron sinónimo de polémica para la sociedad conservadora de aquellos días, pero que a su vez marcaría un estilo exótico y único que ha sido honrado en múltiples ocasiones por reconocidas publicaciones de moda como Vogue, V Magazine y Marie Claire.

fueron sinónimo de polémica para la sociedad conservadora de aquellos días, pero que a su vez marcaría un estilo que ha sido honrado en múltiples ocasiones por modelos como Cindy Crawford y por reconocidas publicaciones como Vogue, V Magazine y Marie Claire.

Fue en el año de 2002, precisamente un 8 de abril cuando el mundo le diría adiós a la que fue considerada como “la mujer más bella del mundo”. Más de cuatro decenas de películas, un material discográfico, pinturas y un enorme acervo fotográfico fue la herencia que María Félix dejaría a este mundo… El legado de la única diva mexicana.

 

Maria Felix